La Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial

martes, 13 de junio de 2017

La Fuerza Expedicionaria Británica

Se conocía como Fuerza Expedicionaria Británica (BEF, British Expeditionary Force) a las tropas británicas enviadas al continente europeo para luchar en Bélgica tras empezar la Primera Guerra Mundial. Tras quedar prácticamente exterminadas estas primeras tropas, la denominación que les correspondía se atribuyó a las tropas procedentes del Reino Unido estacionadas en Bélgica y Francia durante el resto de la contienda, denominación que se extendió a los ejércitos británicos estacionados en la Europa continental durante la Segunda Guerra Mundial.

Richard Haldane

Desde hacía casi cien años, el Reino Unido estuvo buscando disponer de una fuerza militar, pequeño en número de soldados pero con una gran preparación. Esta fuerza, la BEF, fue creada por Richard Haldane después de la Segunda Guerra de los Boers (1899-1902), y sería empleada si el Imperio Británico tuviera necesidad de participar en un conflicto bélico.

El mariscal de campo Sir John French fue el primer oficial al mando, y pasa a ser sustituido por el general Douglas Haig en diciembre de 1915. El Cuerpo Expedicionario Británico estaba formado por tropas voluntarias que, al contrario de lo que ocurría con muchos soldados que lucharon en la guerra, sí habían tenido una instrucción de contenido y duración adecuadas, con experiencia previa en territorios de las colonias (Sudáfrica, India y Egipto).

Sir John French

En 1914, la BEF estaba formada por unos 70.000 hombres, que incluían infantería, caballería y aviación. Eran todos soldados profesionales. Al frente del Primer Cuerpo se encontraba Sir Douglas Haig y al frente del Segundo Cuerpo Sir Horace Smith-Dorrien. Esos 70.000 soldados estaban organizados en una división y una brigada de caballería, un cuerpo (dos divisiones de infantería) a cuyo frente se encuentra Sir Douglas Haig, otro cuerpo (dos divisiones de infantería) dirigido por Sir Horace Smith-Dorrien, un tercer cuerpo (dos divisiones de infantería) y la Royal Flying Corps.

Una vez que estalla el conflicto, Bélgica rechaza por las buenas la solicitud de Alemania de dejar atravesar su territorio para llegar hasta Francia. Entonces, Alemania hace saber a Bélgica por las malas que no acepta ese rechazo y, el 3 de agosto de 1914, entra en el Reino de Bélgica, el cual, ante algo tan evidente, declara la guerra al Imperio Alemán el 4 de agosto. Francia no quería hacer frente ella sola ante algo que, estaba claro, no iban a poder detener los belgas, y el Reino Unido tenía tratados de mutua defensa con el Reino de Bélgica, en caso de que una tercera fuerza agrediera a uno de los dos países. Aunque al principio los británicos se hicieron los remolones, porque se supone que a nadie le gusta meterse en una guerra, finalmente, el mismo día 4, declaran la guerra a los germanos.

Sir Douglas Haig

Como dije antes, se encuentra al frente Sir John French. Tenía una importante experiencia en las guerras de los Imperios Coloniales, pero cometió muchas equivocaciones al principio, pues no se fiaba de los franceses ni de sus propias tropas. Afortunadamente, contaba con el General Sir Douglas Haig y con el General Sir Horace Smith-Dorrien para ayudarle a arreglar los errores.

La verdad es que, para ser "un pequeño ejército despreciable" según Guillermo II, tenía calidad como el que más. Al Kaiser le hacía sentirse incómodo, quizás porque Jorge V del Reino Unido y él mismo eran nietos de la reina Victoria y, por tanto, primos hermanos. Cuentan las malas lenguas que el emperador alemán dijo a sus mandos "consagrad todas vuestras competencias y todo el coraje de mis soldados a extermina al traidor inglés". En realidad, la orden había salido de la Oficina de Guerra con la idea de que afectara a la moral de las tropas aliadas. El mismo Kaiser negó reiteradamente haber dado esa orden. Más adelante, ese pequeño ejército se apodó a sí mismo "Los viejos despreciables" (The Old Contemptibles) como respuesta al poco aprecio que les tenía el Kaiser.

Soldados de la BEF llegan a Francia

Pero ese "pequeño ejército evoluciona. A lo largo de la guerra, la BEF aumenta en calidad y efectivos. De 70.000 crece a más de 1.500.000 de soldados que lucharon contra el Ejército Imperial Alemán. En cuanto a equipamiento hubo una mejora sustancial, llegando a disponerse de casi 19.000 ambulancias al término del conflicto.

Escoltada por la Armada, la BEF se dirigió a territorio continental entre el 9 y el 22 de agosto de  1914. Era importante el factor sorpresa y las cosas en ese sentido se hicieron bien, porque los alemanes ni se enteraron de lo que estaba pasando. La contribución de la BEF fue muy importante en la batalla de Mons y en la primera batalla de Ypres. Y también en otras batallas, como el Aisne y Le Cateu. En Mons, la BEF perdió 1.600 hombres en 12 horas de lucha. Cuando se llegó a la batalla de Ypres, fue reforzarla con tropas procedentes de la India.

Soldados hindúes con soldados de la BEF

Al término de 1914, la BEF había contribuido sustancialmente con fuertes pérdidas humanas para detener el ataque alemán (más de 95.000 soldados a finales de ese año). Fue lo suficiente como para dar tiempo a los aliados a reorganizarse de cara al resto de la guerra.

Durante la Segunda Guerra Mundial, lo que era entonces la Fuerza Expedicionaria Británica, estuvo funcionando en la frontera franco-belga.

4º Batallón de Fusileros de la BEF, el 22 de agosto de 1914 en Mons

1 comentario:

  1. Los británicos nunca han prestado demasiada atención al Ejército de Tierra. En cambio, sí que le han dado mucha más importancia a su Armada. Sólo hay que ver los pocos soldados que siempre tuvo Wellington para combatir a los franceses en España.
    La verdad es que la idea de tener un Ejército preparado para moverse dentro de su Imperio, me parece muy buena.
    Sin embargo, eso de presentarse en el continente europeo con sólo 70.000 hombres supongo que les haría mucha gracia tanto a los franceses como a los alemanes. Menos mal que muy pronto organizaron un Ejército más propio de una guerra mundial.
    Muy buen artículo.
    Saludos.

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